Represión contra los chalecos amarillos en Francia y condiciones de trabajo de la multinacional Shell Nigeria

03/07/2019

En 2019, el CETIM ha intervenido en varias ocasiones en la plenaria del Consejo de Derechos Humanos. Lo hizo, sobre todo, para denunciar la represión contra los chalecos amarillos y para pedir a las autoridades nigerianas y neerlandesas que hagan honor a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y de derechos laborales.

Chalecos amarillos

En su declaración, el CETIM solicitó al gobierno francés que diera fin de manera inmediata a la represión contra las personas que se manifestaban. Y le pidió igualmente que hiciera honor a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y del derecho laboral. El movimiento de los “chalecos amarillos” choca con el peor recrudecimiento de la violencia policial después de la guerra de Argelia. A modo de ejemplo, el 1 de diciembre de 2018, se lanzaron 7.940 granadas lacrimógenas, 800 granadas de tipo rubber-ball, 339 granadas de tipo GLI-F$ (municiones explosivas), 76 cartuchos de LBD, etc. Según las cifras provisionales, se cuenta más de una decena de muertes accidentales, varios miles de personas heridas, un centenar de las cuales gravemente heridas, varios centenares de personas condenadas o encarceladas.

El movimiento de los chalecos amarillos deriva de movilizaciones anteriores y de huelgas que se multiplican prácticamente en todos los sectores (públicos y privados) para protestar contra la flexibilización del mercado de trabajo. La respuesta de las autoridades francesas es la represión y las trabas a las actividades sindicales: discriminación salarial contra los sindicalistas, despidos abusivos de los huelguistas, presiones ejercidas mediante amenazas o sanciones disciplinarias, restricción de los derechos sindicales o del derecho a la huelga, incluso criminalización de la acción sindical… por no hablar de las recientes reformas gubernamentales del código laboral que penalizan todavía más a los movimientos sociales.

Shell Nigeria

El CETIM solicitó a las autoridades nigerianas y neerlandesas que hicieran honor a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y de los derechos laborales. Shell es una de las empresas energéticas más grandes del mundo. Con sede en los Países Bajos, cotiza en Bolsa. Desde hace mucho tiempo las organizaciones de la sociedad civil critican a esta empresa transnacional por el impacto que tiene sobre las comunidades locales y el medio ambiente, y sindicatos de todo el mundo le reprochan por las violaciones de los derechos de los trabajadores. Esta compañía transnacional es objeto de un incremento de vigilancia por parte de organismos de regulación de varios países con referencia a sus relaciones de negocios y sus prácticas de gobernanza de empresa, así como de una campaña mundial liderada por los sindicatos para obligarla a respetar los derechos laborales. La historia de Shell en Nigeria está marcada por la corrupción, la destrucción del medio ambiente y la vinculación con atrocidades en materia de derechos humanos.

Pueden consultar el texto de las declaraciones in extenso aquí

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