Las transferencias transfronterizas de desechos toxicos y su impacto sobre los derechos humanos

20/05/2009

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Presentación

Después de los escándalos de los años 1986-1987 sobre los vertidos de residuos tó­xicos en países africanos y las dramáticas consecuencias sobre la salud y el medio ambiente de las poblaciones, los gobiernos africanos, bajo el estandarte de la Orga­nización para la Unidad Africana (OUA), condenaron unilateralmente dicho comercio y lo calificaron de “crimen contra África y las poblaciones africanas”.

Un año más tarde la comunidad internacional le siguió los pasos adoptando el Convenio de Basilea sobre el control de los traslados transfronterizos de los desechos y sobre su eliminación, el 22 de marzo de 1989. Afirmando la necesidad de “proteger la salud humana y el medio ambiente contra los daños causados por los desechos peligro­sos”, esta Convención señala la toma de conciencia internacional sobre los proble­mas vinculados con las transferencias trans-fronterizas de desechos peligrosos.

En los años 90, se adoptaron numerosos instrumentos internacionales, regionales y nacionales legislando sobre esta cuestión (véase el capítulo I). De igual modo, frente a las dificultades que hay en los países en desarrollo para controlar y gestionar estos desechos, la comunidad internacional, por iniciativa de la Conferencia de Estados Parte del Convenio de Basilea, se movilizó para dar asistencia técnica a estos países.

A pesar de estos esfuerzos, el tráfico de desechos peligrosos entre los países desarrollados y los países en desarrollo, continúa causando estragos en los países con poco poder económico bajo nuevas formas: los programas de “reciclaje” fraudu­lentos, la deslocalización de industrias contaminantes, la “ecomafia”… Además, estos traslados y transferencias de desechos peligrosos conllevan graves atentados a los derechos humanos fundamentales, como la violación del derecho a la vida y del derecho a la salud (por citar sólo estos), sin que, sin embargo, este aspecto se mencione explícitamente en ninguna de las convenciones ratificadas sobre este tema.

Ante la gravedad y la dimensión del fenómeno, la antigua Comisión de Derechos Humanos (CDH) se ocupó del problema y adoptó el 8 de marzo de 1995 la resolución 1995/814 creando un mandato de Relator Especial sobre “los efectos nocivos para el goce de los derechos humanos del traslado y vertimiento ilícitos de productos y desechos tóxicos y peligrosos” (véase el capítulo II).

Este Cuaderno pretende analizar la situación y la evolución del problema de los traslados transfronterizos de productos y desechos tóxicos y presenta las principa­les medidas tomadas en este campo a nivel internacional y regional (sobre todo afri­cano). También presenta el mandato y las actividades del Relator Especial mencionado. Queremos dar las gracias a los dos primeros titulares de dicho man­dato cuyos informes han servido para el contenido de este cuaderno.

Enlaces

Anexo 5 – Resolución 1153 de la OUA (disponible en inglés únicamente)

Anexo 11 – Informes de misión de los Relatores Especiales sobre los desechos tóxicos,(disponible en la página inglés del la Oficina del OACDH únicamente)

Anexo 12 – Normas sobre Responsabilidades de las Empresas Transnacionales y otras Empresas Comerciales en la esfera de los Derechos Humanos (adoptadas en 2003 por la antigua Subcomisión de la Protección y de la Promoción de los Derechos Humanos, 2003) y Comentari relativo a las Normas (Subcomisión, 2003)

 

 

Categories Cuadernos críticos Derechos economicos, sociales y culturales Derechos humanos Publicaciones
Tags Desechos tóxicos
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